martes, 27 de enero de 2015

A qué sabe Cantabria


Felicidades Piel De Retales (Raquel Lozano), premiazo. También a Modes Lobato Marcos, a Lorenzo Rubio, a Towanda (Maria Sergia) Martín González, a Jesús Alfonso Redondo Lavín, a Raúl Gómez Lozano, a Ton Pedraz, a Carmen Orozco y a Margarita Fernández Gándara. Entre los diez primeros. La mayoría amigos, vamos como si hubiera ganado yo.

Me gustaba bastante como me había quedado uno de los micros que presenté a este concurso, pero las votaciones populares me hicieron caer enseguida del pedestal y, más tarde, su no inclusión en el libro de los cincuenta mejores. Aún así lo comparto. Habla de Cantabria, de Madrid, de Lindbergh y espero que os guste algo más de lo que ha gustado a los pocos votantes que he tenido en la página en la página creada por el Parlamento cántabro y al jurado del concurso.

En este enlace podéis leer los diez primeros clasificados de los 299 micros presentados.

También se va a editar un libro con los cincuenta mejores micros presentados al certamen, en el que también hay un buen número de amigos. No pongo los nombres para no hacer esto demasiado farragoso, y porque además Volver, no está entre los elegidos. Esto último es broma, podéis leerlos todos en este enlace.





Volver


No resultó fácil cambiar el murmullo del mar por el ruido del tráfico. Tampoco acostumbrarse al calor acre de los veranos, ni al frío seco que velaba de blanco el primer suelo diario de los inviernos madrileños. Echaba también de menos el sobrevolar de las gaviotas sobre su cabeza, el manto de estrellas de las noches despejadas de Cantabria y el olor a brezo de cada antigua primavera. Se equivocó al pensar que el amor mueve montañas y cuando aquella noche salió a perseguirlo, sus montes quedaron allí, anclados a las raíces de tilos y castaños, de laureles y de encinas. Diluidas las mieles del cariño por la escasez, el desdén y la rutina, mitigaba la nostalgia entre las páginas de La Voz de Cantabria: Lindbergh ameriza en Santoña. Entonces pensaba que sería más fácil volar hasta su casa que cruzar el Puerto del Escudo, y no podía evitar salir a la calle, bajar por Jordán hasta la vaquería del Nene, embriagarse de aquel olor que la devolvía a los pastos de su tierra, al buqué suave de los quesucos de la abuela y a recuperar, bajo un envoltorio de lágrimas, el sabor olvidado de la mar.

martes, 20 de enero de 2015

VIII Edición de Relatos en Cadena. Semana 16.


Reconozco que la frase «Usted es el primero que la abre», me gustaba, sin embargo no fui capaz de crear más que un par de historias simples entorno a ella. El resultado, nuevo batacazo. No por eso dejaré de intentarlo, aunque la frase de la semana que viene, no es de las que enamoran, aunque sí es bastante abierta: «No creo que pueda pedirse mucho más para ser un lunes por la tarde». Para leer los finalistas y el ganador de esta semana, pinchar aquí.

Imagen de Sarolta Bán. Cogida del Blog, El rincón de mis desvarios



Deseos 

—Usted es el primero que la abre —dijo el duendecillo mientras daba una pirueta en el aire para caer entre la hojarasca—, tiene, por lo tanto, derecho a solicitar tres deseos. 

Sin ápice de sorpresa, el cuervo engulló el diminuto cuerpo de un solo golpe y continuó picoteando la nuez.




Segunda mano

—¡Usted es el primero que la abre!

Acostumbrado a heredar la ropa de sus hermanos, las mujeres de sus amigos, y a comprar coches de segunda mano, volvió a cerrarla sin albergar la menor duda, dio media vuelta y se fue.

sábado, 17 de enero de 2015

La Copa de ENTC


LLega la Copa de ENTC, una competición que promete y en la que en la primera ronda me ha tocado enfrentarme a los fantásticos Asunción Buendía y Fernando Da Casa.
100 Palabras
Un color en el título
Diez personajes
Deben aparecer las palabras: junio y jueves.

Aquí podéis leer los tres micros de este duelo.

Imagen de Anke Merzbach. Sacada del blog El rincón de mis desvarios

Este es mi primer disparo, espero que no sea el último....


El pintor de cian 

El otoño tiene una luz especial; compagina ocres y naranjas, oxida verdes. Acoge con vocación arcana las hojas muertas, las esconde. También los cuerpos, Isabel, María, Elena, bajo su manto secreto. El invierno es oscuro y sombrío; todo lo que guarda entre sus manos frías, Laura, Inés, Carlota, permanece, inalterable, hasta una mañana de jueves que empiece la primavera. Color, luz, vida; pero también entre las flores, Rosa, Violeta, Jazmín, está la muerte. Y, pasado junio, el verano me obliga a quebrantar la regla del nueve, a contravenir a Dante y a seguir buscando el azul soñado para mi Beatriz.

lunes, 12 de enero de 2015

VIII Edición de Relatos en Cadena. Semana 15.


Me gustaba el tema, pero volví a errar el tiro. Ganadores y finalistas pinchando aquí.


vampyr5



Requiescat in pace


Inmediatamente pedí que cerraran la tapa del ataúd. Se apoderó entonces de mí la pena y cierto sentimiento de culpa. Pero había venido tanta gente a despedirle; algunos desde tan lejos. Acababa de llegar el cura con su casulla morada, repartiendo agua bendita, hisopo en mano, a diestro y siniestro. La viuda, arropada por sus familiares, estaba a punto de desmoronarse. Los empleados, encargados de la custodia nocturna, miraban nerviosos sus relojes deseosos de acabar el turno. El horno estaba a punto. Así que susurré al padre Benito que fuera breve y me faltó valor para parar aquello, total, por una leve mueca que solo yo había percibido.

martes, 6 de enero de 2015

II Certamen de Microrrelatos Realidad Ilusoria.


Miguel Ángel Page, en su blog Realidad Ilusoria, organiza el II certamen de Microrrelatos que lleva ese mismo nombre. Tenía mucha ilusión por colaborar en este evento, y el resultado ha sido muy placentero y la competencia muy dura. El vencedor ha resultado Francecs Barberá, con su micro Noche en el Museo que podréis leer en este enlace, así como los finalistas y nominados, ente los cuales no me encuentro. La próxima vez habrá que esmerarse más. Enhorabuena a Francesc, a los finalistas y a los mencionados.

Mi apuesta también echó mano de un título cinematográfico...




Falso culpable

El olor a pies se extendía por todo el pasillo, recorría las habitaciones e iba a morir a la despensa, donde la cocinera, acostumbrada a batallar con el aroma de los quesos que le mandaba almacenar la señora, permanecía ajena al crimen. Los demás inquilinos de la casa, provistos de un olfato más delicado, siguieron la pista hasta el dormitorio del abuelo que, calcetines en ristre y con las manos en alto, se confesó autor del delito. Entre todos le llevaron hasta el aseo para lavar su culpa. Mientras, la niñera salía de su escondite para ponerse las medias.

VIII Edición de Relatos en Cadena. Semana 14.


Otra semana en blanco. Podéis leer los ganadores y finalistas en la Escuela de Escritores.

Imagen tomada de la red

Esta fue mi propuesta...

Flashback 

Sin saber por qué, le di un puñetazo en el plexo solar. Luego, mientras se doblaba en busca del aire que le había abandonado de repente, conecté un rodillazo a su mentón que sonó como un cristal partido en mil pedazos. Como parecía resistirse a morder el polvo, tuve que estrellar mi codo contra su nariz para destapar un manantial de sangre. 

Lo que peor me sienta es lo embobada que ella le mira y lo buena pareja que hacen. Los saludo con desdén y siento como se alejan a mi espalda. 

Tres o cuatro pasos más y, ya en el suelo, clavé mi zapato en su entrepierna.


domingo, 4 de enero de 2015

El bic naranja. Viernes Creativo. Escribe una historia.


Para empezar el año, Fernando Vicente en su Viernes creativo, nos propone esta imagen de Kyle Thompson



Y esto es lo que se me ha ocurrido a mí:



La invención de Morel (o, ¡qué Dios me perdone!, Pequeño homenaje a Bioy Casares)


Mereció la pena echar a perder mi mejor traje. De otra manera no me hubieran tomado en serio. Cuando los de la Comisión de Patentes respondieron por fin a una de mis solicitudes pensé que podría tratarse de una broma o que se habían vuelto locos. Así que, llegado el gran día, me acicalé con el Ermegildo Zegna que me había regalado Purita, la de los Domínguez, cuando todavía pensaba que hubiera podido llegar a ser un buen partido, antes de que hubieran ignorado diseños míos tan originales como el Desinflador de globos o el Pelador de plátanos. Esta vez sería diferente, ante el cortejo en pleno, avancé con paso firme, tampoco me importo sacrificar mis recién estrenados zapatos de suela auténtica y tafilete, para presentar al mundo mi Rehabilitador de cauces. Con un estupendo ramo de globos rojos en cada mano, hinchados con gas metano, con los que parecía que podía salir volando en cualquier momento, procedí con aire ceremonioso y haciendo gala de una estudiada estrategia, a distribuirlos por el cauce seco de aquel río; me situé en el centro y, con los ojos cerrados, empecé a rezar para que su caudal empezara a crecer de forma sutil pero gradual, lenta pero continua. Cuando, acabando de recitar el repertorio de oraciones que conocía, noté cómo la lana de los bajos de mi pantalón empezaba a empaparse, me inundó la sensación de que, por fin, me había convertido en un gran inventor, pero a medida que la crecida se hacía mayor, un gran dilema se planteó en mi mente, no sabía si pensar que aquello confirmaba de forma definitiva la existencia de Dios o que se había reventado la presa.