martes, 24 de noviembre de 2015

Relatos en cadena. Semana 10.


Los finalistas de esta semana han sido Patricia Collazo con Auténtico terror, José Manuel Dorrego con Psicosis y Javier Palanca con En la boca no, que se llevó el gato al agua. Podéis leerlos todos en este enlace

Esto es todo lo que pude imaginar...



Volare

Abandonan, primero uno y luego el otro, la habitación del hotel. Jon titubea un poco y tarda más en saltar. A pesar de todo, ya en la caída, adelanta a Marc —tiene un problema de sobrepeso desde siempre— y es el primero en despanzurrarse contra el suelo, sin haber cesado, ni un instante, en su inútil aletear de brazos. Marc enseguida pierde la fe y deja de intentarlo. Se abandona y cae a plomo. Los dos componen sobre el asfalto un lienzo de color. Trágico, pero no exento de belleza. Yo sobre el alfeizar siento qué no seré capaz. Son ellos quienes pretenden aprender a volar, yo solo su humilde coach.

imagen de brohug.blogspot.com

sábado, 21 de noviembre de 2015

Viernes creativo. Señorita Eme Fotografía

Fernando Vicente nos presenta a la Señorita Eme. No sé por qué ha salido de casa con tanta prisa. ¿Lo sabes tú?
Esa es su propuesta para este Viernes creativo, que a mí me ha sugerido este hiperbreve...

Ingrávidos

De no haber sido por aquel globo que se le escapó por la ventana, no habríamos descubierto que no podía volar.

He salido por la ventana


jueves, 12 de noviembre de 2015

IV Concurso de Microrrelatos Leonardo Barriada.



Hace unos meses participé en el IV Concurso de Microrrelantos Leonardo Barriada, que organiza la Asociación Félix de Martino de Soto de Sajambre, en la que colabora de manera intensa mi amiga Esperanza Temprano. Tuve el inmenso orgullo de ver mi nombre entre los diez finalistas, rodeado de grandes escritores como Paloma Hidalgo, Manuel Montesinos, Claudia Toruño, Mei Morán, Sergio Iglesias, María Fraile, Miguelángel Flores, Luis San José, que recibió el segundo premio con Talión y Yolanda Nava que se llevó el gato al agua con su Viento del Sur. Enhorabuena a todos, pero sobre todo a quienes se alzaron con el triunfo final.

Podéis leer y escuchar en la maravillosa voz de Mar González los diez cuentos finalistas en este enlace.


Concurso Relatos Breves


El guía


El grito del arrendajo siempre asusta a los excursionistas. Grave, bronco y por sorpresa, se expande entre pinos y quejigos. Los agranda, los retuerce y consigue que, la poca luz que penetra entre sus copas, les dé un aire tenebroso. Entonces aprovecho yo para lanzar mis historias de miedo. Intensifico la profundidad de mi voz,  detengo su cadencia; Esto provoca su silencio, entrecorta sus respiraciones, eriza los poros de su piel. Entonces cada sombra cobra sospecha; cualquier rama quebrada produce sobresaltos; la brisa en las ramas simula lamentos; el sonido de sus propias pisadas les acobarda. Siembro semillas de espanto a medida que avanzamos. Leyendas de niños desaparecidos, de lobos hambrientos, de jóvenes desaparecidas. Les hablo de espíritus de represaliados que fueron enterrados en la espesura del bosque, de asesinos que se esconden allí de la justicia. Les cuento que hay brujas ocultas, duendes burlones, que cientos de ojos nos observan. El caminos se estrecha cada vez más y la vegetación se agranda. Hacemos un alto, les miro. Les digo que falta uno, que me esperen allí, que no se muevan, que no separen, que vuelvo enseguida. Y mientras me alejo el olor a pánico que desprenden estimula mi hocico


Resultado de imagen de bosques terrorificos



miércoles, 11 de noviembre de 2015

IX Edición de Relatos En Cadena. Semana 8.


Esta semana tres auténticos ases en la final semanal de Relatos En Cadena: Lorenzo Rubio con El día de mañana, Yolanda Nava y su Aniversario, y quien al final se llevó el gato al agua, Susana Revuelta con A salvo. Podéis leer los tres pinchando aquí...
                             





Noche de autos

Salen sigilosamente de las habitaciones de sus hijos. Cierran la puerta sin hacer ruido. El último beso sobre sus mejillas sabe a derrota. Se miran a los ojos para confirmar que deben seguir adelante, ahora sí. No hay marcha atrás. Ella disuelve las pastillas en un vaso de leche. Él prefiere el whisky para abordar este último trago. De la mano se dirigen hasta la cama. Allí se acuestan juntos sin ni siquiera abrirla. Y esperan. Nadie les va a hacer que abandonen su casa.


Sam Hessamian :: Faces:
Faces de Sam Hessamian

viernes, 30 de octubre de 2015

El bic naranja. Viernes creativo.


Esta es la propuesta para hoy de Fernando Vicente:

Seguro que hoy esperabais que presentáramos una imagen terrorífica, pero os proponemos construir vuestras historias a partir de una foto casi bucólica de Rodney Smith.


Yo he intentado dar un poco de miedo, no demasiado, a ver si lo he conseguido...

Caza Mayor

Cuando abatimos al cartero, nos prohibieron salir de cacería. Antes, para que su muerte no hubiera resultado inútil, enterramos su cuerpo al lado de una encina. Desmontamos la bicicleta con la que hacía el reparto y la arrojamos al lago, pieza a pieza, con la fuerza de dos cíclopes. Nos enternecimos con la lectura de algunas de las cartas que no pudo entregar y descubrimos, en otras, secretos que hubieran hecho sonrojar a sus destinatarios de haber sabido que habían sido vulnerados. Todas sin remedio fueron pasto de las llamas que anidaban en nuestra chimenea, aunque algunas, todavía hoy, permanecen en nuestra memoria. Todas menos una, pero eso entonces yo no lo sabía. Ante la desaparición del funcionario, la policía hizo pocas preguntas y, terminadas las pesquisas, concluyeron que lo más probable es que hubiera huido con una mulata de ultramar con la que mantenía una correspondencia clandestina. A salvo se sospechas, mamá ordenó que todos los rifles y demás  armas de fuego de nuestra casa, permanecieran bajo llave y nos comunicó que ella personalmente se haría cargo de su custodia. Desde entonces papá permanecía triste y abatido. Si le proponía algún juego siempre decía que no, y solo le apetecía jugar al ajedrez. Pasaba mucho rato ensimismado entre cada movimiento, hasta el punto de que si me iba a la cocina o a tirar piedras al lago o a revolver los cajones de las habitaciones, al regresar todavía no había movido ninguna ficha. Fruto de una de estas incursiones encontré una misteriosa carta que papá escondía en el fondo de uno de los cajones de la mesa de su despacho. Dirigida a mi madre, la firmaba alguien con un nombre que me resultaba desconocido. Decía cosas muy bonitas y le llamaba «amor mío». Hablaba de cuanto la echaba de menos y de las ganas que tenía de volver a verla. Escuché la puerta. Era papá. Escondí la carta con torpeza, me creí sorprendido. Sin embargo un brillo casi olvidado iluminaba sus ojos. Me agarró de la mano y corrimos. Decía entusiasmado que volveríamos a cazar. Recuperamos los trajes blancos de montería y los salacots que habíamos guardado en el armario del recibidor y rescatamos dos cazamariposas que había descubierto en un baúl olvidado del desván. Me contó que a partir de ahora solo cazaríamos mariposas, que las conservaríamos escondidas en el invernadero y que cuando tuviéramos suficientes aprovecharíamos que mamá estuviera dormida para devolverlas a su estómago, para restituir aquel enjambre que, cuando empezaron a enamorarse, confesaba que sentía aletear en su interior. Eso o forzar la cerradura de la armería.


martes, 27 de octubre de 2015

Taller exprés de género negro.


Hace unos días un grupo de gentes a las que nos gusta escribir caminamos de la mano de Marcelo Luján, autor de Subsuelo entre otras novelas, por la senda abisal de la negrura. Fueron tres horas intensas, ricas en palabras, en las que seguimos su luz, pero en las que también descubrimos que hay una claridad en cada uno de nosostros. He recorrido varios talleres de escritura y siempre me sorprende la cantidad de gente que escribe, que escribe muy bien sin necesidad de haber aprendido a hacerlo en ningún sitio. Leyendo mucho y robándole horas al sueño para confeccionar historias. Me quedo con eso, con lo aprendido no solo del maestro, sino de quienes toman sus lecciones también. Y con la seguridad de, en cada estación, haber descubierto algún nuevo genio que, lo más probable, nunca publique un libro.

Esta es la historia que salió de unas consignas que planteó Marcelo :

- Narración en tercera persona
- Un niño en una cesta de una esquina de una ciudad con una papel en el que pone: "No lo quiero".
- Tres personas confluyen ante este niño. Pueden ir juntas o separadas, conocerse o no.
Hubo muy buenos cuentos, diferentes todos, pero dignos de ser leídos, lástima que no tenga manera de enseñároslos.
Este es el mío...


Punto de encuentro

No hace frío. De las farolas escapa una luz mustia que compite con el primer sol del día, aún profundo. Los domingos la ciudad languidece y las camas se convierten en un monstruo voraz que se resiste a soltar su presa. Arde entre bambalinas el crepúsculo, incendia el aire en una resaca cómplice que recupera las sombras, que perfila poco a poco las imágenes. Los gatos liberan las aceras para continuar con sus cacerías y romances en lugares más discretos. No siempre es fiesta para todos. Se abre el telón de la miseria, comienza el drama. Una claridad cada vez más nítida rescata de entre las sombras una estampa. En una canasta de mimbre patalea un niño. La arritmia con la que mueve sus párvulas piernas descoloca la ropa que le cubre. Comienza un gimoteo estéril, de aprendizaje, que no provoca reacción alguna en una esquina que ha visto de todo. Un fardo, un bulto impreciso, una bolsa de basura, un desecho insignificante en un ciudad cíclope que se despereza. Hay que acercarse mucho para desentrañar misterios en donde siempre se mira de reojo, o toparse con ellos sin querer. Solo los muy curiosos y los necesitados se embarcan a la busca del tesoro. A Mario la noche se le ha hecho demasiado larga, tanto que ni siquiera la recuerda entera. Sus pasos confunden al suelo firme, que a duras penas consigue atajarlos, hasta que cae, como llovido del cielo, sobre el pequeño que rompe a llorar. Un punto de encuentro, un vórtice remoto, un imán polarizado en el que acaban por confluir Cosmin, que se acerca alarmado pero con cuidado de preservar el chelo que transporta a sus espaldas, su más preciado bien, y Leire, que corre diligente a echar una mano, a ayudar en lo que pueda, siempre solícita y fresca, como está, recién levantada. Cosmin, sin desprenderse de su pesada mochila, ayuda a Mario a levantarse que, incapaz de mantener el más mínimo idilio con la verticalidad, camina hasta apoyarse sobre una pared por la que se deja resbalar hasta quedar sentado. Leire se agacha, casi se arrodilla, en acción de gracias. Rescata con celo aquella alhaja de su barco de mimbre, su Moisés. Tal vez sus oraciones hayan servido para algo: «No lo quiero», alcanza a leer en un papel arrugado, que flota sobre el pequeño colchón que cubre el fondo de la nave. El bebé se calma gorjea como un pájaro. La ternura inunda los ojos de Cosmin, lo transporta a otro lugar, a otro tiempo, no hace tanto, hasta que ve, al final de la calle dos, violines y un viola que demandan su presencia para conquistar juntos las arterias principales de la urbe. Los días de fiesta los euros vuelan más libres que nunca. Se excusa con la mirada evitando descubrir su pésimo español, mientras se aleja escucha la voz de la mujer: «lo llevaré a la comisaria», miente, y él, sin saber que ha dicho, se aleja soportando el peso del recuerdo.




Robert Frank:
Imagen de Robert Frank

lunes, 26 de octubre de 2015

Getafe Negro. VIII Concurso de Microrrelatos.


Enhorabuena al ganador con Protección de datos (no encuentro el nombre del autor en la página de Getafe negro) y a los finalistas entre los que se encuentran buenos amigos como Susana Revuelta con Ni una perra gorda Y Modes Lobato Marcos con Hiena no paga peajes.


Dictamen forense

Dicho sea entre nosotros ese asunto hubiera habido que liquidarlo de una forma más precisa. Los cortes deberían de haberse realizado en las articulaciones, seccionar tendones y ligamentos para acceder así, evitando los capilares sanguíneos, a la cápsula sinovial. Con un bisturí bien afilado el corte es limpio y el sangrado mucho menor. Cada porción conseguida de esta manera es fácil de manipular y resulta más cómodo deshacerse de los restos de forma tanto discreta como dispersa. Otro asunto es la cabeza, con ese apego desmedido que tiene al cuerpo. Aquí lo mejor es un golpe seco, directo, con una espada bien afilada, a ser posible artesana, una falcata pre ibérica, una gladius romana o la típica katana japonesa, irían bastante bien. Pero entre colegas, liarte a hachazos en un repentino acceso de ira no podía acabar de otra manera que con tus huesos en la cárcel.

Imagen de la serie Dexter



Ajustes de empresa

Dicho sea entre nosotros ese asunto hubiera habido que liquidarlo de una forma más precisa. Nunca me han gustado los flecos, su caprichoso ir y venir, esa facilidad suya para quedarse enredados en cualquier parte. Cuando menos te lo esperas se revuelven contra ti, lo desvirtúan todo, consiguen alterar las jerarquías, bloquean los engranajes. Entonces prevalece el desorden y para que todo vuelva a funcionar igual que antes, debe cundir el ejemplo, señalarse un culpable, hacer rodar cabezas. Es probable que yo, como jefe supremo, haya sido el responsable final de que no hayan quedado atados todos los extremos; pero no es menos cierto que no sería beneficioso descabezarnos ahora y dar pábulo a nuestros enemigos para que se apropien de un terreno ganado a fuerza de sangre, sudor y lágrimas. Y ahora, cuando cese de rodar el tambor de este revólver, pondréis a prueba la infalibilidad de vuestras sienes.


Portada de El ruletista, de Mircea Cartarescu

jueves, 22 de octubre de 2015

Me suenan tus letras


Invitado por Ignacio J. Borraz, tendré el placer de participar en este evento. Lástima no estar más cerca para poder participar en la jam de microrrelatos, aunque todo se andará. De momento solo puedo decir gracias.




Bienvenidos/as a nuestro segundo evento de Octubre!

- PRIMERA PARTE: ¿What the Book?

El autor Julián Sánchez Caramazana viene a presentarnos y a charlar con nosotros sobre su trabajo de investigación de 30 años entorno a la figura del vampiro. También comentáremos las obras que este trabajo le ha inspirado y que han cristalizado principalmente en dos sagas (https://www.facebook.com/julian.sanchezcaramazana)

- SEGUNDA PARTE: En pantalla

En esta sección, en que con proyector y skype/hangouts hacemos posible la participación de un poeta o microrrelatista resida donde resida, contaremos en esta ocasión con los microrrelatos de Juancho Plaza. (lalevitadellagarto.blogspot.com.es)


- TERCERA PARTE: DoReMicros

Cuarta edición de nuestro concurso de microrrelatos. El tema, escogido por el campeón de la anterior edición, Sergi Monteagudo, es NAVES ESPACIALES. Nuestro patrocinador Orciny Press se encargará de premiar al ganador con un libro.

¿Quieres participar? Es tan sencillo como lo siguiente:

Tema: NAVES ESPACIALES
Longitud máxima: 200 palabras
Idioma: Castellano o catalán
Número máximo de micros por participante: 2
Funcionamiento: Para participar hay que asistir al evento que se celebrará en el Jamming lounge - Gràcia el viernes 23 de octubre a partir de las 19:30 y leer el micro/s al público.
Una vez leídos todos, se votará a mano alzada entre los asistentes para decidir el ganador del concurso.
Premio: Un libro gentileza de la editorial Orciny Press y la elección del requisito (tema, frase inicial, frase final, etc) sobre el que escribir para la siguiente edición del concurso (en el siguiente evento de "Me suenan tus letras")
Aclaración: No nos enviéis los micros por ningún canal, traedlos el día 23 y leedlos :)

- CUARTA PARTE: Jam MicroLiteraria

Nanorrelatos, microrrelatos, poesía, relato corto, performance teatral... el escenario será vuestro para ofrecer todo aquello que traigáis y que se ajuste por duración. ¡Compartid sin miedo vuestras creaciones, queremos escucharos! :)


Y en esta ocasión regresa un músico que ya empieza a convertirse en habitual, Borraz con Zeta, que llenará el Jamming con su guitarra y su voz ( https://www.facebook.com/Borrazconzeta )

Y todo esto en el marco intimista del Jamming lounge - Gràcia y con el apoyo de nuestros patrocinadores Orciny Press, Consumició Obligatòria. La llibreria de 2a mà de BCN y Black Mask Llibreria

miércoles, 21 de octubre de 2015

Esta Noche te Cuento. Epitafios.


Me gusta darme siempre un paseo por Cantabria, aunque sea virtual. Contemplar los pastos y escuchar el rumor de los arroyos. Caminar bajo los árboles y descubrir a los insectos que crean vida bajo la hojarasca. Soñar con los Senderos del Agua y el Molino de Banaco.


Turno de noche

Un rumor de muertos recorre el cementerio; más allá de la medianoche; cuando el guarda, sentado en la garita de entrada, empieza a dar las primeras cabezadas. De un manto de calígine fluyen verbos y pronombres, adverbios y conjunciones, adjetivos de todos los colores. Espectros todos en tenue movimiento. Charlas de corrala. Verborrea de patio de vecino. Cháchara entre tumbas:
—No pido más, quiero ser un buen recuerdo alguna vez.
—Tú estás en el paraíso y yo también.
—Anduve borracho muchos años, después morí.
—RIP, RIP, ¡Hurra!
—Les dije que estaba enfermo.
—Ya me parecía a mí que ese médico no valía mucho.
—Aquí yace Molière, rey de los actores, ahora hace de muerto y lo hace bastante bien.
—La verdad, no me parece nada del otro mundo.
—Siempre decía que los pies le estaban matando, pero nadie le creía.
—Disculpe que no me levante señora.
—No sé qué hago aquí.
—¡Dejadme en paz!
—…
Con los primeros rayos de sol un soplo recupera los lamentos, los envuelve y, como gotas de rocío, uno a uno los reintegra a la impávida quietud del mármol. Canta el gallo y se abren los ojos del vigía. Otra noche tranquila. Resucita un día nuevo.

epita13
Foto de Carmen Marí


lunes, 21 de septiembre de 2015

IX EDICIÓN DE RELATOS EN CADENA


SEMANA 3


Semana muy emotiva en REC por la vuelta de Luz Leira, que ha hecho su rentré con un relatazo, Desafío, que podría entrar en cualquiera de las mejores antologías del género. No os lo perdáis en la web de la Escuela de escritores en en el blog de Luz.

Los otros finalistas han sido, Dominique Vernay con Abolladura y Vicente Bernabeu con David.

Y esto es todo lo que yo he podido dar de sí. Espero que os guste un poco...


Mensaje subliminal


«¡Cuánta fuerza y qué poca puntería!» El epitafio, labrado a cincel y martillo sobre la losa de granito, parecía un dedo acusador que no dejaba de señalarle. Mientras familiares y amigos se acercaban con el propósito de darle consuelo, él, con gesto contrito, no deseaba más que escapar de allí, alejar su vista de aquella frase lapidaria que se cernía sobre él como un buitre que sobrevuela a un animal moribundo. Se preguntaba de quién habría sido la idea de que aquellas palabras acompañaran a su esposa hasta su última morada o si, al final, el mortífero golpe propinado, no hubiese resultado lo suficientemente certero.

THE KICK INSIDE
The kick inside de Troy Brooks

Ave María purísima

—¡Cuánta fuerza y qué poca puntería! —El cura, al no haber podido reprimir la exclamación tras el discreto rincón de su celosía, se santiguó y continuó escuchando la confesión, sobre el desmedido afán por conseguir quedarse embarazada, de una de sus feligresas.

Mujer vintage de Guillermo Martí Ceballos. El rincón de mis desvaríos

sábado, 19 de septiembre de 2015

Viernes creativo

Fernando Vicente nos propone esta imagen de Sydney Sie, con muy pocos elementos, para crear una historia, ¿Sabremos sacarle partido? Esta es la mía, juzgar vosotros mismos...




Mar de dudas 

Me pregunto si sus besos sabrán a chocolate blanco; si mi lengua avanzaría por su piel con la misma lisura que sobre una bola de helado; si su cuerpo, perlado de sudor, olerá como el mar en invierno. Me pregunto si tiene quién por la noche avive sus sábanas; si comparte el aroma a café con tostadas de cada mañana; si le despedirán unos labios cuando sale de casa. Me devoran tantas dudas que, casi sin querer, levanto una mano,y escondo ambas, rápido, turbada, entre mis muslos,  bajo el pupitre, como si nunca hubieran existido, cuando su mirada se detiene cortés sobre mí y, desde la pizarra, es él quien pregunta:
—Susana, ¿eres Susana, verdad? ¿Alguna duda?

Podréis leer todas las demás desde aquí.



martes, 15 de septiembre de 2015

IX EDICIÓN DE RELATOS EN CADENA

SEMANA 2
Vuelve el Lagarto a rebuscar en su levita después de mucho tiempo. Quería haber ido al sastre y hacerse una nueva que le hiciera parecer más atractivo, pero ha preferido, durante este largo y caluroso verano, aprovechar todos los rayor que el sol, generoso, ha querido compartir, y permanecer tumbado en el liso pedernal para no dejar escapar a ninguno.
Se estrena en esta nueva temporada con tres disparos fallidos al corazón de La Ventana y sus Relatos en cadena, que esta semana ha ganado Fernando Alemán Roda con su Barbacoa y han quedado finalistas Joaquín Vals con Piedad y Lorenzo Rubio con Home run. Se pueden leer en este enlace.

Estas son sus propuestas, bien es cierto que si no estuvo acertado si estuvo fecundo para una frase inicial que tenía su miga: El bate, «¡Eso, bate!», se le resbalaba de las manos pringosas


Fronteras

El bate, «¡Eso, bate!», se le resbalaba de las manos pringosas a pesar de tenerlo agarrado con todas sus fuerzas. Lo arrojó lejos por encima de la alambrada, «sí, se dice así, alambrada», y corrió deprisa sin mirar atrás, sin que el cuerpo uniformado que quedaba tumbado sobre la tierra, pesara todavía en su conciencia, «¿qué es conciencia?», con la esperanza de que no le dieran caza y de que, al menos, tuviera el tiempo suficiente para aprender más palabras en el idioma de este nuevo país.

Imagén de Sarolta Bán. Sacada del blog El rincón de mis desvarios


No molestar

El bate, «¡Eso, bate!», se le resbalaba de las manos pringosas. La sangre salpicaba su cara, sus ropas. Un rumor interno le susurraba una y otra vez, «bate, bate, bate…», como una beata que pasara las cuentas de un rosario. A cada golpe de voz sucedía otro seco, letal, que manchaba cada vez más la habitación que su madre le había sugerido limpiar hacía solo un momento; mientras, una pregunta se perfilaba a través de las tinieblas de su mente: ¿Qué hacía aquello colgado en la pared de su cuarto, entre los pósters de Megan Fox y de los Arcade Fire, si ni siquiera le gustaba el beisbol?


La madre de Oswaldo Guayasamín. Sacado del blog: El rincón de mis desvaríos

Recreación

El bate, «¡Eso, bate!», se le resbalaba de las manos pringosas, pero seguía golpeando con saña el cráneo, ya abierto, «joder, igual demasiado violento», de su última esposa. Aquella bacanal de sangre salpicó las paredes de la habitación, «tal vez fuera mejor el cuarto de baño», principal. Mientras, en el pareado contiguo sonaba, en el tocadiscos del hijo de los Maldonado, El asesino del mes, de los Def con dos, «la referencia es cojonuda», a toda pastilla, amortiguando el eco de la tragedia, «igual suena tópico». Había vuelto a despertar el carnicero de Olite, «habemus novela, ya puedo saciar la voracidad ingente de mi editor».
  

Imagén de Sarolta Bán. Sacada del blog El rincón de mis desvarios