miércoles, 31 de diciembre de 2014

Esta Noche Te Cuento. Tras las campanadas del Año Nuevo.


No puedo negar que las Navidades me parecen, cada vez más, unas fiestas carentes de sentido, pero además no puedo dejar de acordarme de los que faltan. Sea esta participación en ENTC, un pequeño homenaje a aquellos que ya han abandonado el barco. Espero que dentro de un año pueda seguir aquí compartiendo con todos vosotros. ¡Qué el dosmildieciséis os sea propicio!

Imagen tomada de la red

Añoranza 

Otro año más mamá empezará a llorar. Cuando la última campanada dé el pistoletazo de salida, su rostro se arrugará en una mueca imposible para evitar el llanto. Entonces, unos descorcharemos las primeras botellas, otros nos besaremos y abrazaremos como no lo hacíamos desde trescientos sesenta y cinco días atrás, volará el confeti de uno a otro lado, los matasuegras iniciaran su espiral de ruido y una tormenta de buenos deseos descargará sobre todos nosotros. Pero, a pesar de todo, a pesar de que la rodeemos e intentemos ahogar su nostalgia, sus lágrimas ganarán la partida y encontrarán el surco labrado, año a año, desde que dejaron de cuadrarle las cuentas.

1 comentario:

  1. Tienes mucha razón Juancho. Para echar de menos no hacen falta fechas señaladas, pero sí lo son, parece que el agujero es aún más grande. El relato está lleno de sentimiento. Ese paréntesis entre la mueca para evitar el llanto, y el propio llanto me parece genial. Un abrazo :)

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