Esta semana la frase inicial de Relatos en Cadenas no me resultaba demasiado inspiradora, yo soy más realista. Me gusta el micro ganador de la semana pasada, original y bien escrito, pero un piano en medio de un huerto no seduce a mis musas.
Llegaron a la final, María Elejoste, Carmen LLombart y Ernesto Ortega, resultando este último ganador con el micro titulado Sucesos más o menos extraños. Podéis escuchar el programa pinchando Aquí y leerlos en este enlace.
Llegaron a la final, María Elejoste, Carmen LLombart y Ernesto Ortega, resultando este último ganador con el micro titulado Sucesos más o menos extraños. Podéis escuchar el programa pinchando Aquí y leerlos en este enlace.
Dvorák
Había brotado, en medio del huerto, un imponente piano de cola; a su izquierda emergían hileras de violines, chelos, violas y contrabajos; a su derecha no paraban de germinar cadenetas de oboes, trompas, flautas y clarinetes; casi enfrente suyo afloraban una formación de trompetas, tubas y saxofones. Nacía un arpa aquí y un timbal más allá. En medio de tan exuberante plantación, un conejito de aspecto asustado sostenía una batuta en alto, mientras a su alrededor, cómodamente sentados en sus sillas de tijera, esperaban puerros y zanahorias; calabacines, coliflores y lombardas; ajos y cebolletas; tomates, lechugas y otro buen número de hortalizas, a que diera comienzo la Sinfonía del Nuevo Mundo.
Imagen tomada de la Red |
Plegaria
Había brotado, en medio del huerto, un imponente piano de cola. El sol se reflejaba sobre su acharolada tapa y acariciaba sus teclas. El agricultor, ante aquella insólita visión, se mostró contrariado y molesto, él hubiera preferido un tractor.
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Imagen tomada de la Red |
Bien Juancho, te veo prolífico, me gusta más el primero por lo que tiene de paisaje pintado y esas verduritas atentas , tiene su toque naif y simpático.
ResponderEliminarEl agricultor es más prosáico en su ingtención, pobre de e´l.
Abrazos
Gracias Manuel, ya sabes que los agricultores están siempre con los pies en la tierra. Pensaría el hombre que para que narices quería él un piano, sobre todo cuando llevaba tiempo elevando sus plegarias al altísimo para conseguir un tractor.
ResponderEliminarEnhorabuena de nuevo por tus traducciones.
Un abrazo.
Buenas noches Juancho. El segundo me ha hecho reír; me molan estos nanos. El primero también me ha gustado con la idea del nuevo mundo. ¿Y si un día nos despertamos y la rutina de siempre ya no está? Qué divertido sería, como tu micro.
ResponderEliminarGracias Lorenzo, el segundo también a mi me parece divertido, fue una ocurrencia de ultimísima hora. Creo que un poquito más trabajado habría quedado más aparente. Del primero me gusta la idea, pero tal vez podría haberse redondeado más.
EliminarUn abrazo.
Me han encantado los dos Juancho, el primero me super encanta, me recuerda un poco a ese mundo loco de Alicia y me imagino a todas esas hortalizas disfrutando del concierto. Has elegido muy bien la sinfonía jeje, genial!
ResponderEliminarEl segundo más corto pero más "realista" dentro de lo que cabe, claro. Dicen que si la vida te da limones te hagas una jarra de limonada, así que el agricultor lo mismo se pone a estudiar música !!
Suerte para la próxima!
;)
Gracias Pulga, me parece que los dos se podrían haber redondeado más, pero es lo que tiene dejarse los deberes para el final.
EliminarUn besito.
Me han gustado los dos, Juancho. El primero es muy simpático y el segundo, la vida misma, ¿de que le sirve a un agricultor un piano?. Debió de dirigir la plegaria en dirección equivocada. Un abrazo
ResponderEliminarHay que estar más concentrado a la hora de rezar, que si no el jefe no capta bien los mensajes.
EliminarMuchas gracias Luis, por la visita y por el comentaro.
Besos.
Jaja, me he reído y emocionado con el primero, me ha gustado mucho Juancho, es muy visual y tierno. Anda que si llegan a estar las musas de tu parte, porque el segundo también es excelente, pero sigo quedándome con el primero, es de esos que dan cosquillitas por dentro.
ResponderEliminarBesicos muchos y a ver que nos deparan para la próxima.
Muchas gracias Nani, me encantan tus comentarios, espero poder escribir muchos micros de esos que hacen cosquillitas por dentro.
EliminarPues si, seguiremos intentándolo, en estas lides yo creo que el placer está en el camino recorrido más que en la meta.
Besitos.
Hola Juancho. Menos mal que las musas estaban flojas. El primero muy bien trabajado, original y nada fácil. Es como estar viendo una cortometraje de esos antiguos ne blanco y negro. El segundo muy ocurrente. Sé que la percepción que tenemos de lo que escribimos en muy particular, pero yo en este caso desoyendo tus advertencias tengo que felicitarte :). Un abrazo amigo.
ResponderEliminarGracias Juan Antonio, siempre es un placer tenerte por aquí. La verdad es que con estas frases tan surrealistas no me encuentro cómodo, aunque no deje de intentarlo, es una de las tantas asignaturas pendientes que tengo. Seguimos en la pelea. Un abrazo.
ResponderEliminarJuancho, el remate del primero, con la Sinfonía del Nuevo Mundo me parece colosal. El segundo es comprensible, el agricultor se miró la manos y se preguntó ¿qué hago yo con un piano?. Muy bueno.
ResponderEliminarQué buenos amigo lagarto, explotando las dos vías de escape: el primero onírico y genial, pura fantasía; el segundo, como decías, plantado con los pies en la tierra y ese pragmatismo perplejo del campesino.
ResponderEliminarBravo!
Abrazos.
Hola, Juancho.
ResponderEliminarEl primero es mágico. Imagino la escena de esas coliflores, lombardas y cebollas esperando a que dé comienzo la sinfonía... Es realmente magia. Fascinante.
Y el segundo es más del mundo real... ¿Para qué narices quiere un agricultor un piano si lo que necesita es un tractor?
Geniales, estupendos, derrochanco imaginación.
Un abrazo muy grande.
A mí en principio se me ocurrió también un concierto de hortalizas pero no supe cuajar la idea, por eso aplaudo el tuyo.
ResponderEliminarEl segundo, es de sentido común.
Un saludo
Rosy
Me quedo con el primero y le pongo música y color. Me recuerda a los cuentos infantiles siempre tan llenos de magia.
ResponderEliminarBesotes.
El primero lo visualizo como un cortometraje clásico de Walt Disney, con las verduras humanizadas y buena música de fondo, como en Fantasía. El segundo es su opuesto, el antisueño, literalmente pegado a la tierra y eminentemente práctico. Dos vertientes distintas bajo una misma calidad. Saludos, Juancho.
ResponderEliminarMe quedo con el segundo, con ese final tan rotundo. Un hombre práctico, sin duda, con los pies en la tierra (nunca mejor dicho) es normal que prefiera un tractor.
ResponderEliminarEl segundo me gusta mucho, yo también tuve una orquesta pero no me salió un final digno.
ResponderEliminarUn abrazo
Hola Juancho, veo que me citas por llegar a la final semanal, muchas gracias!!!
ResponderEliminarMuy divertido tus micros, me encanta la imagen de las verduritas esperando a que suene la música, ja ja. Y tanto que un nuevo mundo!!
Abrazos