Mostrando entradas con la etiqueta Página principal. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Página principal. Mostrar todas las entradas

martes, 8 de octubre de 2013

Palabra de Amor




El disparo de esta semana para el concurso de microrrelatos del programa Wonderland, de Radio, en el que siempre es un placer participar y en el que esta semana ha resultado ganador el relato Intolerancia de Lola Sanabria y que podréis leer en el Facebook del programa.



Palabra de amor

El paso del tiempo y el haber ido desnudándonos el uno al otro durante todos estos años, apagaron la llama de nuestro amor. Desapareció el pudor y, aunque tímidas, asomaron las primeras faltas de respeto. El sexo se convirtió en una fortaleza inexpugnable; cuando ella quería ir al cine yo me moría por ver un musical y cuando yo proponía una excursión al campo, ella sentía un irrefrenable deseo de salir de compras; los amigos, los que no han muerto, se distanciaron. Pero un buen día descubrimos la palabra y abrazados a ella hemos conseguido ser felices a nuestra manera.


Imagen tomada de la red

lunes, 25 de marzo de 2013

LÁPICES


En las sentencias de muerte estampaba su firma con un lápiz. Guardaba la esperanza de poder borrarla algún día.

Comprobé cómo una de mis manos era diestra para el dibujo. Afilé los lápices y fluyeron los trazos del boceto para diseccionar a Víctor.

A fuerza de pintar con los dedos su sangre se tornó acuarelas y un manto de grafito envolvió su corazón multicolor.

Tenía un universo en su cabeza, pero carecía de brazos. Descubrió que podía sujetar un lápiz con la boca y al séptimo día descansó.

Equipado con sus lápices de colores hizo de las aceras un lienzo donde plasmar sus sueños. Sueños que otros se encargaban de pisotear.

Fue muy preciso con los detalles escabrosos. Cuando el anónimo boceto a lápiz llegó a comisaría, supieron que el asesino era un artista.

Este lapiz es muy especial, desprecia las tildes. Reclame y me dijeron que habia pertenecido a Juan Ramon jimenez. Ah, entonces...

Separándose de su oreja cayeron al vacío. El carpintero topó contra el suelo y después el lápiz quedó señalándole cómo en un macabro juego.

Con los primeros lápices de colores que le regalaron, convirtió las paredes blancas de su habitación en su particular Capilla Sixtina.

Cuando el pequeño de la casa empezó a escribir, dejó la lista de la compra para embarcarse en fantásticos relatos de aventuras.

"...todavía estaba allí." Buah, ahora se parte la punta del lápiz. ¿Y el sacapuntas? Nada. Un cuchillo. Se rompe, bah. Pues no escribo más.

El amanuense, harto de tan estricta caligrafía, escribía a lápiz, improvisados poemas de amor, para permitirse el placer de equivocarse.

Armado de lápiz y goma, apuntó y soltó. En la pared quedó aquel dibujo rojo sangre de mosquito despanzurrado. Puntería no le faltaba.

El azul de su lápiz de labios conquistó la superficie del espejo: "se acabó". Mientras, un manto rojo anegaba la estancia.

Todos estos micros participaron en el concurso de El Cultural de El Mundo, Cuenta 140, conducido por Juan Aparicio Belmonte, la semana en la que el tema inspirador era Los Lápices.
Tuve el inmenso honor de ganar esa semana con el micro que encabeza la serie. El concurso se cerró en el mes de febrero, pero espero que a partir del mes de septiembre pueda volver a tener la oportunidad de leer a los grandes cuentistas que allí se daban cita.